Masaje neurosedante
Relaja tu mente, renueva tu energía.
¿Qué es el Masaje neurosedante?
El Masaje Neurosedante es una técnica suave y sutil que favorece la relajación profunda. Como su nombre indica, es un masaje sedativo que se aplica mediante suaves toques sobre la piel utilizando aceites vegetales ricos en nutrientes y aceites esenciales.
Desde la primera sesión, se pueden notar sus beneficios: mejora la calidad del sueño, calma la mente, alivia dolores, ayuda a drenar y eliminar toxinas, y contribuye a mejorar la flexibilidad y la nutrición de los tejidos.
El masaje también tiene un efecto positivo en la autoestima y el estado de ánimo, equilibrando el nivel de energía. La mente se abre a nuevos recursos y aborda de manera creativa los bloqueos que impiden alcanzar la felicidad y el bienestar. Es el punto de partida para experimentar nuevas vivencias y salir de la zona de confort.
¿Cómo se aplica el Masaje neurosedante?
El Masaje Neurosedante se aplica en camilla, directamente sobre la piel. Se utilizan aceites vegetales de primera presión en frío y aceites esenciales para nutrir y cuidar la piel. La sesión tiene una duración de 1 hora y 10 minutos.
El masaje neurosedante es
recomendado para:
- Insomnio, estrés, irritabilidad, ansiedad.
- Regular la presión, equilibrar el sistema nervioso.
- Favorecer la eliminación de toxinas y líquidos estancados.
- Aliviar el dolor articular, dolor de espalda, etc.
- Calmar la mente, mejorar la autoestima y confianza.
- Aumentar la flexibilidad y el bienestar general.
- Encontrar un momento de calma y renovación personal.
Causas que producen
estrés
- Situaciones que fuerzan a pensamientos repetitivos.
- Estímulos ambientales.
- Percepciones de amenaza.
- Alteración de las funciones fisiológicas (enfermedades, adicciones, etc).
- Aislamiento y confinamiento
- Bloqueos en nuestros intereses.
- Presión grupal (familiar o laboral, vecinos, entorno cercano).
- No conseguir objetivos planeados
- Relaciones sociales complicadas o fallidas.
El estrés y su impacto en el organismo
Cuando enfrentamos situaciones de estrés, nuestro cuerpo activa diversos mecanismos para garantizar la supervivencia. Sin embargo, si este estado de alerta se prolonga en el tiempo, puede afectar seriamente nuestra salud:
Sistema Nervioso
Se concentra en la percepción del «peligro», acelerando el ritmo cardíaco, la respiración (taquicardia y taquipnea) y elevando la presión sanguínea y la tensión.
Sistema Endocrino
Libera hormonas como las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), cortisol y encefalina al torrente sanguíneo.
En el corto plazo, estas respuestas ayudan al organismo a enfrentarse a una amenaza, pero a medio y largo plazo, este estado se vuelve insostenible y compromete la efectividad del sistema inmunológico.
Efectos del estrés prolongado
- Abatimiento y tristeza.
- Irritabilidad y apatía.
- Indiferencia e inestabilidad emocional.
El Masaje Neurosedante ayuda a mitigar estos efectos al proporcionar un estado de relajación profunda que permite al cuerpo y a la mente recuperar el equilibrio y la tranquilidad.